DEL ODIO AL OLVIDO: DE AITOR ZABALETA A PALOMA BARRETO

La Mordaza – Luís Miguel Barcenilla, 7/10/2020

El cuerpo desnudo de Paloma Barreto apareció desnudo y con dieciocho cuchilladas en el pecho y las nalgas, en el mismo piso donde el acusado del crimen tenía alquilada una habitación. Era migrante. Era mujer. Era trans. Tenía 38 años y Avilés no debe olvidarla. Era 21 de septiembre del pasado año 2019. 

Stefan Pruteanu vivía en la calle. No tenía un techo. Pasaba el frío del último invierno cuando un asesino, un viejo conocido de Stefan, se cruzó en su sueño y su trayectoria vital. El 11 de enero de 2019 un tal A. G. G. se abalanzó sobre el sintecho con el objetivo de estrangularlo. Luego le roció con alcohol y pretendió quemarlo vivo. Stefan no tenía piernas y sus prótesis descansaban igual que él lo intentaba en su lecho, un parque tinerfeño. 

Periodismo contra el olvido

Estos son dos de los últimos crímenes de odio recogidos por Miquel Ramos y David Bou en su recien estrenado ‘Crimenes de Odio’. Es una herramienta de recopilación contra el olvido. Un trabajo periodístico que pone ante la opinión pública que desde 1990 a 2020, al menos 101 personas fueron asesinadas por ser pobres, por el racismo o la xenofobia de un tercero, por islamofobia, homofobia, transfobia, antigitanismo o misoginia de un tercero.

Es un mapa de casos que nació en 2015 y ahora se actualiza. Pone nombres. Hace memoria.

Nazis, asesinos por definición

Estamos ahora en Premià del Mar, en 1990. Un joven de 16 años es asesinado por unos nazis. Así lo recogen los periodista mencionados: “Un joven de dieciséis años, Ferran Vilarmau Camps, fue increpado y agredido por un grupo de skinheads neonazis en una zona de ocio de Premià de Mar. Los agresores lo acorralaron en una calle sin salida y tras golpearlo le asestaron una puñalada que le provocó la muerte horas más tarde en el hospital de Mataró. La Guardia Civil detuvo a J.D.T., de dieciocho años, como presunto agresor, y a O. B. S., de dieciséis, J. V. B. y a D. R. P., de diecisiete, como encubridores”

Se recogen otros casos como el mediático asesinato de Guillem Agulló, antifascista valenciano que recibió una paliza una puñalada en el corazón por parte de cinco nazis en 1993. También el nombre de Carlos Javier Palomino, asesinado por un militar nazi el 11 de noviembre de 2007 en Madrid.

Ángel Berrueta y la patria del otros

Pamplona2004. Habían pasado 2 días del atentado del 11 de marzo en Madrid. El resto, lo cuentan Miquel Ramos y David Bou: «Una mujer acudió a la panadería que regentaba la víctima para colocar un cartel con la leyenda «ETA NO». El comerciante, que había puesto un crespón negro en señal de duelo, se negó a colocar el cartel y mantuvo una discusión con la mujer, que le dijo al panadero «tú eres un asesino, tú eres un etarra». Tras terminar el episodio la mujer subió a su casa a contar lo sucedido a su marido y a su hijo. El hijo de 18 años y el padre, agente de la Policía Nacional, bajaron a la panadería con un cuchillo y el arma reglamentaria. El hijo le asestó una cuchillada mortal en el hígado y el padre le disparó cuatro tiros».

2×1: antigitanismo y disfobia

Nos acordamos todos de la reciente muerte bajo custodia policial de Eleazar García Hernández. Tenía 30 años. Este es un caso de disfobia, es decir, de rechazo, desprecio o prejuicios ante personas con diversidad funcional. Eleazar estaba viendo a la Selección Española de Fútbol masculina cuando perdió a su familia. Salió del estadio y al intentar volver a entrar, la seguridad, la Policía Local, lo detuvo con un ataque nervioso de por medio. Murió por parada cardiorespiratoria. Tenía un 75% de discapacidad intelectual. Era gitano.

Estas dos últimas características no son características cualquiera en un lugar, España, con un arraigado antigitanismo y una paupérrima formación con respecto a la diversidad funcional. 

Islamofobia

¿Os acordáis del asesinato de Younes Slimani? Tranquilos, tranquilas: Miquel Ramos y David Bou sí. 

“El 25 de abril de 2016 Ángel Luis V.J., Guardia Civil que estaba de baja laboral pero llevaba su arma reglamentaria y un machete de 45,5centímetros de hoja atado a la espalda, embistió el coche de Younes Slimani y le obligó a bajar, tras lo que le disparó en las piernas hasta en once ocasiones, alcanzándole seis veces. Ya abatido le golpeó insistentemente en la cabeza con la culata de su arma y apuntándole a la sien le descerrajó el tiro que acabó con la vida del ciudadano marroquí, que tenía 39 años y estaba casado y con dos hijos, que dependían de su sueldo. El asesino argumentó que temía que la víctima fuese un terrorista”.

Este Guardia Civil fue condenado a 16 años de cárcel. ¿Por qué iba por el mundo con un machete de medio metro? ¿Por qué se excusan con el cuento del terrorismo? ¿Por qué tanta violencia policial? ¿Cabe una purga? ¿psicotécnicos? ¿Controles antidrogra en las comisarías?

Aitor Zabaleta y el fútbol como argumento

El fútbol también es una excusa. Aitor Zabaleta era ‘realzale’. Siempre vestido de txuri-urdin (blanco y azul). Siempre en el antiguo estadio de Anoeta. Siempre con la Real Sociedad. Tanto y tan cerca que viajó a Madrid y allí fue donde recibió una puñalada en el corazón. En realidad ese día, casualidad, la bufanda blanca y azul la portaba su mujer. Él no llevaba ningún distintivo. En un bar, un grupo de 10 hinchas del Atlético se mofaron de ellos. «La primera discusión se produjo dentro del bar, que está fuera del área de protección especial», precisó el delegado del Gobierno.

A 100 metros del Calderón unos rapados que, según testigos, estaban en búsqueda y caza de vascos, empezaron a increparle. Tras el machetazo Zabaleta corrió y cayó delante de la puerta 6 del estadio. Corría el año 1998 y la Navidad estaba al caer.

Desmemoria, otro crimen

Miquel Ramos y David Bou recogen 101 víctimas del odio y la desmemoria. Nos ofrecen un mapa geográfico y una lista de nombres. 101 nombres. 101 razones agrupadas en ocho excusas para asesinar.

Muchos de estos hechos no fueron reconocidos como delitos ante los tribunales, por todo aquello: ya que fueron víctimas del odio, que no sean, también, víctimas del olvido.

Una web recopila los crímenes de odio perpetrados en España en los últimos 30 años

Los periodistas David Bou y Miquel Ramos han realizado un trabajo de investigación para recopilar los 101 crímenes de estas características cometidos en este períodoUna total de 46 de esos casos disponen de sentencias condenatorias a los agresores y los delitos más comunes son por racismo, xenofobia y aporofobia

Yaiza Olivacontacta@infolibre.es@yaizaoliva_ INFOLIBRE 06/10/2020

El proyecto que este martes presentan los periodistas Miquel Ramos y David Bou es una exhaustiva recopilación de los 101 crímenes de odio, con 103 víctimas mortales, registrados en España durante los últimos 30 años. La investigación ha sido una combinación de buceo en hemerotecas, contacto con abogados, familiares y amigos de las víctimas y contraste con registros de ONG. El resultado se presenta en una web interactiva programada por Gerald Kogler y diseñada por Diego Muñoz. [Ver aquí]

Hace cinco años los periodistas publicaron un trabajo de documentación que recogía los homicidios y asesinatos motivados por el odio en España. A raíz de ese trabajo, comenta Miquel Ramos, les han contactado familiares y amigos de víctimas de odio para que incluyeran su caso en la lista. Ha habido casos que no se han incluido porque no tenían la suficiente certeza de que se trataran de delitos de odio.

Las protagonistas de este proyecto son las víctimas, explica Miquel, ya que no pueden caer en olvido y el discurso del odio culmina precisamente en eso, el olvido. Y la lista, desgraciadamente, se irá actualizando con nuevos casos. El objetivo fundamental de elaborar esta recopilación es “que la sociedad sea consciente de que los discursos de odio tienen consecuencias”, expresan los autores. Y, en segundo lugar, ofrecer herramientas para que estos casos estén documentados.

Un crimen de odio es toda infracción penal donde la víctima, el espacio o el objetivo de la infracción se elige por su conexión, apoyo o pertenencia a un grupo que pueda estar basado en la raza, origen nacional o étnico, el idioma, el color, la religión, la edad, la minusvalía física o mental, la orientación sexual u otros factores similares, ya sean reales o supuestos. Esta es la definición de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que ha servido de marco conceptual al trabajo.

El estudio no identifica a los autores de esta violencia contra las minorías. Aunque los grupos agresores quedan retratados en las noticias que el proyecto vincula justo al caso. No siempre la persona que comete un delito de odio tiene una ideología de extrema derecha pero “los prejuicios racistas, homófobos, xenófobos sí corresponden a esta identidad”.

En el caso de las personas migrantes, en algunas ocasiones, ni siquiera se identifica el suceso como un caso de odio por lo que no se aplica el agravante correspondiente. Este tipo de delitos están recogidos en el artículo 510 del Código Penal y se castigan con cuatro años de prisión y una multa de seis a doce años para los que fomenten el odio de manera directa o indirecta. El proyecto recoge los crímenes que han sido juzgados. Se tiene información de 46 casos en los que se ha condenado a los agresores -25 como asesinato y 21 como homicidio- y 4 cuyas sentencias han sido absolutorias.

El sensacionalismo de los medios

Los medios de comunicación han discriminado a la hora de dar más o menos cobertura a un caso. Si la información viene acompañada de una imagen impactante, como fue el asesinato aporofóbico –aversión y el desprecio al pobre– de Rosario Endrinal, que fue quemada en un cajero de Barcelona, la noticia tiene más repercusión. Las personas sin hogar no suelen tener casi seguimiento mediático, el caso de Rosario es una excepción debido a que las cámaras de seguridad grabaron “la espectacularidad que buscan los medios de comunicación”, comenta Miquel Ramos.

Todos los crímenes de odio han sido identificados y documentados en la web. Y se puede ver cómo algunos casos tienen más noticias vinculadas que otros. Uno de los casos más comentados fue el de Guillem Agulló, asesinado a manos de neonazis del que recientemente se ha estrenado una película, el estreno más visto en la historia de la televisión valenciana.

A lo largo de estos treinta años sí se puede ver una evolución en el tratamiento informativo, comenta Miquel: “Ha habido más pedagogía en los últimos años con los delitos de odio, se aplica la legislación más a menudo, pero no han dejado de ocurrir”.

Una investigación única recoge más de un centenar de crímenes de odio cometidos en el Estado español desde 1990

Los periodistas David Bou y Miquel Ramos han publicado la actualización del proyecto crimenesdeodio.info, una herramienta pionera para la memoria que se presentó en 2015, y que documenta los 101 casos, con 103 víctimas, de asesinatos y homicidios cuyos autores estaban vinculados a la extrema derecha. Aporafobia, racismo y LGTBIfobia, los crímenes de odio más cometidos en el Estado español.

ARAINFO – IKER GONZÁLEZ IZAGIRRE 6 OCTUBRE, 2020

Desde las 8.00 horas de este martes, 6 de octubre, está disponible al público la actualización del proyecto Crímenes de Odio (crimenesdeodio.info), un trabajo pionero y único de investigación y documentación periodística que recoge los 101 casos, con 103 víctimas, de asesinatos y homicidios motivados por el odio o cuyos autores estaban vinculados a grupos o ideologías de extrema derecha, cometidos en el Estado español entre 1990 y 2020.

Esta herramienta para la memoria se presentó en 2015 recogiendo más de 80 casos de crímenes de odio con resultado de muerte. Ahora, sus impulsores, los periodistas David Bou (La Directa) y Miquel Ramos (La Directa, La Marea, El Salto y Público), han ampliado su investigación añadiendo más detalles de los casos documentados hace cinco años y han añadido 15 crímenes más.

Los periodistas David Bou y Miquel Ramos han publicado la actualización del proyecto crimenesdeodio.info, una herramienta pionera para la memoria que se presentó en 2015, y que documenta los 101 casos, con 103 víctimas, de asesinatos y homicidios cuyos autores estaban vinculados a grupos o ideologías de extrema derecha.

“A día de hoy, se han sumado una quincena de nuevos crímenes descubiertos o cometidos durante el último lustro, haciendo aumentar la trágica cifra hasta los 101 casos con 103 víctimas mortales en los últimos treinta años en el Estado español”, explican ambos periodistas. Mediante un mapa interactivo, se puede ubicar cada caso en el lugar donde sucedió y acceder a la ficha individualizada donde se detalla la fecha en la que ocurrió, un resumen de los hechos, la tipología del crimen, la respuesta judicial que obtuvo y una recopilación de las noticias y vídeos aparecidos en los medios de comunicación.

David Bou y Miquel Ramos han investigado casos de los que se tenía muy poca información, los han documentado, han contactado con personas relacionadas o conocedoras de los casos –así como con entidades que trabajan en la lucha contra los delitos de odio– y ahora presentan la actualización de un trabajo que obtuvo una gran repercusión y acogida en 2015.

El proyecto Crímenes de Odio, que llegó al Parlamento Europeo, fue presentado en Zaragoza el año de su estreno. En ese acto, Miquel Ramos habló sobre el objetivo del proyecto: “Ponerles nombre a los que no tenían, ponerles cara y situarlos en un mapa para hacer una fotografía general de todos estos casos en el Estado español desde los noventa hasta la actualidad, y dotar de herramientas a quien tuviera interés en investigar qué son los crímenes de odio y quienes son las víctimas”.

La actualización del proyecto Crímenes de Odio coincide con el estreno de la película ‘La mort de Guillem’. Precisamente, Miquel puso como ejemplo el asesinato de Guillem Agulló, por las negativas que se han sufrido a reconocerlo como víctima de delito de odio, y por la búsqueda de la criminalización de la víctima. “Lo negó la prensa, lo negaron los políticos, lo negó el juez y lo negó la sociedad en general. Cuando sucedió, los medios de comunicación incluso buscaron criminalizar a la víctima, y no ha pasado solo con Guillem, sino con muchos más como Carlos Palomino o Jimmy”.

Aporafobia, racismo y LGTBIfobia, los crímenes de odio más cometidos en el Estado español

La aplicación correcta del delito de odio, es uno de los grandes retos de futuro. De acuerdo con la definición de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), un crimen de odio es “toda infracción penal, incluidas las infracciones contra las personas y la propiedad, cuando la víctima, el lugar o el objeto de la infracción son seleccionados debido a su conexión, relación, afiliación, apoyo o pertenencia real o supuesta a un grupo que pueda estar basado en la “raza”, origen nacional o étnico, el idioma, el color, la religión, la edad, la minusvalía física o mental, la orientación sexual u otros factores similares, ya sean reales o supuestos”.

Según destaca Miquel Ramos, la aporafobia, el racismo y la LGTBIfobia son los crímenes de odio más cometidos en el Estado español. Sin embargo, en los últimos años, en el Estado español han sido numerosas las denuncias e investigaciones por supuestos delitos de odio donde las víctimas son agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este sentido, el propio Miquel, escribía un artículo en Público, en el que recordaba que diversos organismos internacionales han advertido que “los ataques a la Policía no son delitos de odio”. Para rizar más el rizo, en mayo de 2019, la Fiscalía también consideró delito la incitación al odio hacia los nazis, olvidando que el origen del delito de odio está relacionado con la protección a los colectivos más vulnerables.

El proyecto Crímenes de Odio ha sido realizado con la colaboración de SOS Racisme País Valencià. La nueva web ha sido diseñada por Diego Muñoz y programada por Gerald Kogler.

L’aporofòbia i el racisme, els crims d’odi més comesos a l’Estat espanyol

Crímenes de Odio és la primera base de dades creada per controlar els assassinats per motivacions d’odi comesos a l’Estat espanyol. Fins ara, es computen 101 casos que inclouen 103 víctimes mortals entre 1990 i 2020. Miquel Ramos, periodista i coautor del projecte, considera que les xifres han augmentat per l’extensió del discurs de l’odi però també per l’increment de les denúncies.

PÚBLICO – BARCELONA06/10/2020 PAULA ERICSSON@paulaericsson_

El 25 d’abril de 2016 Ángel Luis VJ, Guàrdia Civil que estava de baixa laboral però portava la seva arma reglamentària i un matxet de 45,5 centímetres de fulla lligat a l’esquena, va envestir el cotxe de Younes Slimani i el va obligar a baixar. Després li va disparar a les cames fins a onze ocasions, impactant-lo sis vegades. Ja abatuda la víctima, li va pegar insistentment al cap amb la culata de la seva arma i li va disparar el tret que va posar fi a la vida de ciutadà marroquí, que tenia 39 anys i estava casat i amb dos fills. L’autor del crimcondemnat a assassinat, va argumentar que temia que la víctima fos un terrorista. 

Aquest és un dels casos que revela l’actualització que es presenta aquest dimarts del projecte Crímenes de Odio, ideat pels periodistes David Bou i Miquel Ramos el 2016 i que és la primera base de dades creada per controlar els crims d’odi amb resultat de mort realitzats a l’Estat espanyol. Fins ara, la xifra arriba a les 103 víctimes i 101 casos entre 1990 i 2020 respecte als 186 casos i 88 morts notificades el 2016. 

“La nostra funció és posar a disposició de la gent una eina de consulta multidisciplinar”, explica a Públic Miquel Ramos. Persones de tota mena, des de policies, passant per estudiants de dret, periodistes i treballadors d’ONG han fet servir la documentació enregistrada per Crímenes de Odio, projecte que compta amb el suport de SOS Racisme València i la conselleria d’Igualtat de la Comunitat Valenciana.

L’Organització per a la Seguretat i la Cooperació a Europa (OSCE) va definir el 2003 el crim d’odi com a “tota infracció penal” quan la víctima, el lloc o l’objecte de la infracció són seleccionats per la seva raça, origen nacional o ètnic, l’idioma, el color, la religió, l’edat, la minusvalidesa física o mental, l’orientació sexual o altres factors similars. Per a Miquel Ramos la legislació contra els crims d’odi “arriba molt tard a l’Estat espanyol”, i considera que és “una manera de no assumir determinades responsabilitats que li pertocarien”.

A l’Estat espanyol, la investigació d’aquests crims per part de les administracions és gairebé nul·la, i Crímenes de Odio ha omplert el buit amb l’ajuda de familiars i associacions. “L’Estat el que acostuma a fer és treure-li el component d’odi, tant en l’àmbit judicial com polític, com és el cas de Guillem Agulló”, explica Ramos. El cas de jove antifexista, assassinat a mans d’un grup de feixistes ara farà 27 anys, és paradigmatic per al periodista. “És molt representatiu d’aquest intent de despolititzar un crim que era evidentment polític”, denuncia.

A més dels crims ideològics, que serien el cas del jove antifeixista, l’informe classifica fins a 10 tipologies diferentsaporofòbia (27), disfòbia (1), homofòbia (6), islamofòbia (2), odi ideològic (7), racisme i xenofòbia (36), romafòbia (1), transfòbia (5), violència ultra al futbol (6) i d’altres (15)

Els crims d’odi més comesos són els relacionats amb l’aporofòbia, el racisme i la xenofòbia. Per a Ramos, els agressors que ataquen a les persones sense llar se senten impunes. “Veus la deshumanització amb la que actuen sobre aquestes persones que consideren víctimes sense valor. Els hi dona aquesta sensació d’impunitat, d’estar colpejant a algú pel qual ningú va a plorar, ningú va a reclamar”, denuncia Ramos. Respecte a les persones migrades, Ramos apunta que pertanyen a un col·lectiu més visible.

Tot i que una persona del col·lectiu LGTBIQ+ no sempre té trets distintius que l’identifiquin a primera vista, Ramos assenyala que aquest any han detectat més crims trànsfobs. Una part d’això, assegura, és el compromís i fiscalització de les associacions que denuncien aquests assassinats. “En el context actual hi ha una infecció a escala global dels discursos d’odi prou evident, i això estimula que es cometin més delictes d’odi. També hi ha més consciència en el tema dels delictes d’odi i la gent denuncia més”, assegura.

El discuros d’odi generen més crims d’odi

Afirma que la “la normalització dels discursos d’odi i de l’extrema dreta al debat públic estimulen aquests prejudicis”, però Ramos considera “agosarat” relacionar-los amb l’aparició de certs partits a l’escena política espanyola, com ara VOX. “La relació és amb l’increment dels discursos d’odi però a nivell global. L’extrema dreta ja fa temps que està infectant els discursos d’odi a la societat”, determina. De fet, ha recordat que l’estiu passat els menors migrants van ser l’ariet de l’odi a Catalunya, un ariet que va tenir conseqüències tan greus com atemptats amb explosius als centres de menors. “No va haver-hi víctimes, però els discursos d’odi porten a cometre aquests tipus de crims”, lamenta. 

L’informe localitza que una gran part dels crims es duen a terme a tres ciutats: Madrid (30), Barcelona (18)  i València (10). Una de les explicacions és la densitat de població, però Ramos apunta que els grups d’extrema dreta viuen a aquestes tres ciutats. Així mateix, el periodista valencià reconeix que els casos dels principis dels 90 són més difícils d’investigar, però els crims actuals, degut a la gravació d’imatges i altres mitjans, és més fàcil accedir a una bona hemeroteca.

Dels 101 casos investigats -37 de les quals als Països Catalans-, 46 han acabat en condemna, 4 absolts, 4 no han estat jutjats i 47 no se’n sap el recorregut. La majoria d’aquestes investigacions sense més informació, especifica Ramos, són relacionats amb crims d’aporofòbia, ja que, tot i que hi hagi un cas, una víctima i fins i tot un culpable, la majoria dels periodistes no ressegueixen la pista.

Per últim, Ramos especifica que des de Crímenes de Odio no han investigat els feminicidis ni els crims relacionats amb violència institucional perquè han preferit derivar als lectors a dues iniciatives que estan fent aquesta tasca: Feminicidio.net i La Coordinadora de Prevenció de la Tortura.

La Generalitat valenciana retira la campaña que comparaba a los nativos valencianos con el coronavirus

El Gobierno valenciano rectifica, pide disculpas y reivindica la diversidad y “el legado cultural e histórico” del País Valenciano.

Miquel Ramos – 5/10/2020 LA MAREA

La Generalitat Valenciana ha anunciado la retirada de la polémica campaña institucional en la que comparaba con el coronavirus a los nativos valencianos que fueron sometidos por el rey Jaume I en el siglo XIII, como alertaron las críticas en las redes sociales y recogió La Marea.

La Dirección General de Promoción Institucional de la Generalitat Valenciana, a través de la directora general de Promoción Institucional, María Fernanda Escribano, ha pedido disculpas y ha subrayado que la Generalitat tiene como una de sus banderas “la defensa de la diversidad y de la riqueza cultural e histórica de la Comunitat Valenciana, así como de los valores de pluralidad, igualdad y no discriminación”.

El anuncio llega a las pocas horas de conocerse la polémica campaña, que lleva desde el jueves anunciándose en varios medios de comunicación valencianos con motivo de la festividad del 9 de octubre, día del País Valenciano

Sin embargo, se desconocen los filtros que pasó dicho texto para ser aprobado por la institución, así como el autor o autores del mismo, un detalle que no ha trascendido y del cual no se hace referencia en la nota de prensa. Tampoco si se van a depurar responsabilidades, más allá de las disculpas y la retirada del anuncio.

Un anuncio de la Generalitat Valenciana compara a los nativos valencianos conquistados por Jaume I con el coronavirus

La publicidad institucional del Gobierno valenciano de la diada ha recibido numerosas críticas de diversos cargos públicos, que exigen su retirada inmediata.

“El 9 de octubre celebramos la entrada de Jaume I a València en el año 1238. Este año no habrá en las calles multitudes para recibirlo, no lo celebraremos con la alegría de siempre porque batallamos contra un enemigo tan poderoso como aquel al que se enfrentó el rey, hace 782 años”.

Así comienza la publicidad institucional que desde el pasado jueves publican varios medios de comunicación valencianos para anunciar el día del País Valenciano, el 9 de octubre, que este año no contará con actos oficiales. 

Esta comparación de los nativos valencianos que habitaban el territorio (principalmente musulmanes pero también cristianos y judíos) con la pandemia de la COVID-19 ha provocado una ola de críticas en las redes pidiendo la inmediata rectificación del texto. Uno de los primeros en advertir sobre el contenido racista de esta publicidad ha sido el eurodiputado popular Esteban González-Pons a través de su cuenta de Twitter. 

También varios cargos y militantes de Compromís han denunciado en sus redes el anuncio, como el exsecretario autonómico de Igualdad y Diversidad, Alberto Ibáñez, quien ha manifestado lo siguiente: “Entre otras razones, la Estrategia Valenciana de Igualdad de trato no discriminación y prevención de los delitos de odio se realizó para acabar con este tipo de narrativa. Hay que retirar la campaña y compartir otra con valores democráticos y de reconocimiento de un pueblo inclusivo”. 

También el diputado de Compromís Joan Baldoví ha calificado en su cuenta de Twitter de “desafortunada” esta campaña, que “debe corregirse inmediatamente”. 

También entidades antirracistas como la Crida Contra el Racisme ha criticado este anuncio y ha exigido responsabilidades.