Condenado un ultraderechista alemán por atropellar a varios manifestantes antifascistas

16/01/2024 per Miquel Ramos

En contra del criterio de la Fiscalía, la jueza considera que no tenía intención de matar a sus víctimas, y rechaza la motivación ideológica del ataque, a pesar de la militancia del autor de los hechos en el partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD).

Miquel Ramos – La Marea – 22 diciembre 2023

El 17 de octubre de 2020, una manifestación antifascista protestaba ante la presencia del portavoz federal del partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD), Jörg Meuthen, en un centro comunitario de Henstedt-Ulzburg, una localidad al norte de Hamburgo. Un miembro del partido, el ultraderechista de 19 años Melvin Schwede, observaba a los antifascistas a cierta distancia junto con unos amigos y les dirigía gestos provocativos. 

Tras ser increpados por los antifascistas, que reprocharon sus provocaciones, Schwede corrió a buscar la camioneta de su madre, aparcada a pocos metros, la puso en marcha y arremetió contra los manifestantes dejando heridas a varias personas

Por estos hechos, Schwede fue condenado ayer a tres años de prisión juvenil sin libertad condicional por lesiones graves y conducción temeraria. Durante el juicio, que se ha celebrado a lo largo de 21 días en un tribunal de Kiel, se analizó cómo, después de atropellar a sus dos primeras víctimas, Schwede continuó conduciendo y se dirigió hacia una mujer negra por sentirse «abrumado», explicó. 

La jueza ha considerado que el crimen fue deliberado, pero que no había intención de matar, en contra de lo que señalaba la Fiscalía. Asimismo, también ha rechazado que el ataque tuviera motivación ideológica: “No hemos podido determinar que se haya tratado de un ataque derechista por odio al oponente político o por racismo», declaró la magistrada. Poco antes del atropello, Schwede había escrito en un chat varios mensajes de odio hacia los izquierdistas y sobre la supuesta extinción inminente de los alemanes blancos.

Sensación agridulce para las víctimas

La sensación es hoy agridulce entre las víctimas y los colectivos antifascistas que llevan tres años informando sobre el caso.  “El juicio era importante, pero sabíamos que no sería suficiente. Temíamos que se ignorara el motivo de la agresión y así ha sido, como en muchos otros casos”, declara Hauke Sörensen, del colectivo Bündnis Tatort Henstedt-Ulzburg. Esta asociación, que agrupa a los afectados por el ataque, ha estado investigando y publicando abundante información sobre el proceso. “Poco después del crimen de octubre de 2020, los antifascistas publicamos un informe detallado mostrando las vinculaciones de Melvin con la extrema derecha y sus posturas racistas”, añade. 

Sonja Petersen, otra integrante de la campaña antifascista consultada por lamarea.com, asegura que en Alemania, la acción de la extrema derecha “se ha basado en el terrorismo selectivo desde 1980”: “Las víctimas son seleccionadas al azar, como en el ataque al Oktoberfest en Munich en 1980 o, específicamente, como en la serie de asesinatos racistas perpetrados por el grupo NSU entre el año 2000 y el 2007, por ejemplo”. 

El caso de la NSU fue conocido en Alemania al descubrirse numerosos fallos y lagunas durante la investigación de los servicios secretos y los cuerpos policiales alemanes en la trama neonazi que causó la muerte a diez personas: nueve de origen migrante y una agente de policía. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado conocían su existencia e incluso contaban con informantes, pero ello no evitó los crímenes.

Petersen repasa otros casos de violencia por parte de la extrema derecha en Alemania, contra la que llevan luchando los grupos antifascistas durante varias generaciones: “En la década de 1990 siguió una ola de violencia callejera racista y de derechas, con más de 200 asesinados e innumerables heridos. Esta violencia ultra ha continuado durante los últimos 10 años”. “Hay numerosos ataques incendiarios por motivos raciales. Está el asesinato del político Walter Lübcke, el ataque antisemita en Halle y los asesinatos racistas en Hanau”, añade. 

El precedente de Charlottesville 

No es la primera vez que un ultraderechista arremete con un vehículo contra una manifestación antifascista. James Alex Fields Jr, un supremacista blanco de 20 años, arrolló al grueso de la protesta antifascista el 12 de agosto de 2017 en Charlottesville, Virginia (EEUU), durante las protestas ante la marcha ultraderechista convocada bajo el lema Unite The Right. El ataque causó numerosos heridos y la muerte de la activista antifascista Heather Hayer, de 32 años. En julio de 2019, Fields fue condenado a cadena perpetua.