Los delitos de odio han alcanzado un récord histórico en España con un incremento del 23,6 % en el último año, un alarmante repunte que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) vincula directamente a la desinformación.
El racismo y la xenofobia lideran estas estadísticas y concentran el 43 % de los casos y se alimenta de discursos políticos que criminalizan a las personas migrantes, difunden bulos de extrema derecha y normalizan la intolerancia. Conceptos racistas como la «prioridad nacional» y campañas de islamofobia dirigidas por líderes de la ultraderecha actúan como un catalizador social que transforma la retórica hostil de los parlamentos y las redes sociales en agresiones directas a determinados colectivos que la extrema derecha ha puesto en su diana.
La magnitud real de este problema es aún mayor debido a la infradenuncia y a la desconfianza en las instituciones. Las personas migrantes en situación irregular o las personas sin hogar que sufren aporofobia a menudo evitan acudir a las autoridades por temor a represalias o detenciones. A esta desconfianza se suma la falta de sensibilidad en sectores de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y su connivencia con escuadristas de ultraderecha como Daniel Esteve (Desokupa), con quien un sindicato policial (SUP) acordó realizar un curso para los agentes. Para revertir esta situación resulta urgente aplicar medidas pedagógicas profundas y combatir de raíz la legitimación mediática de los mensajes neofascistas.
Para visibilizar y combatir esta realidad, el periodista David Bou y yo impulsamos en 2015 el proyecto crimenesdeodio.info, una base de datos volcada en la memoria democrática que investiga los casos ocurridos en España desde 1990. A través de esta investigación, rescatamos las historias de víctimas de la intolerancia como Lucrecia Pérez, Guillem Agulló o Samuel Luiz. Además, en mi podcast ‘Crímenes de odio’, producido por Podium Podcast, analizo a fondo la fórmula del odio, el auge del neofascismo y los discursos misóginos, racistas y la LGTBI-fobia que acaban traduciéndose en violencia real.

