Miembros de la ultraderecha alemana debaten un plan para deportar a dos millones de personas

16/01/2024 per Miquel Ramos

Una investigación de CORRECTIV destapa el plan que analizaron en una reciente cita secreta una veintena de extremistas, entre los que se hallaban varios miembros de Alternativa para Alemania (AfD)

Miquel Ramos – La Marea – 11 enero 2024

Abogados, políticos, empresarios, médicos y miembros de la alta y mediana burguesía alemana se dieron cita en un hotel rural a las afueras de Potsdam, localidad cercana a Berlín, a finales de noviembre de 2023. Era una cita secreta, pero alguien logró acceder y documentar, incluso con grabaciones de audio y fotografías, lo que allí se debatió: un plan para deportar hasta a dos millones de personas para, según dicen, preservar la identidad del país, amenazada por la inmigración. 

Para asistir al encuentro, se exigía una donación mínima de 5.000 euros. Por eso, los invitados eran más que solventes. Su objetivo es tejer una red exclusiva que, a través de varios puntos de apoyo y varios frentes, lleve a cabo un proceso para tomar el poder e institucionalizar la expulsión de una parte de la ciudadanía, incluidas personas con nacionalidad alemana de origen foráneo. A este proceso lo llaman “remigración”. La información, destapada este miércoles por CORRECTIV, una organización sin ánimo de lucro especializada en periodismo de investigación, ha causado gran impacto entre los principales medios alemanes

«Se necesitan patriotas que hagan algo activamente y personalidades que apoyen financieramente estas actividades», decía la nota que el llamado Foro de Düsseldorf hizo llegar a varias personas a modo de invitación exclusiva. Gernot Mörig, un ex dentista de Düsseldorf, y Hans-Christian Limmer, un conocido inversor en el sector gastronómico, se presentaron como los padrinos del evento. 

Martin Sellner, un conocido influencer austríaco del movimiento identitario, ex militante neonazi y hoy una de las cabezas pensantes de la Nueva Derecha europea, expone el plan durante su conferencia inaugural. La veintena de asistentes escuchan con atención, pero preguntan cómo será posible llevarlo a cabo con el actual marco legal. En general, hay muchas dudas sobre los límites constitucionales a todos los planes de la ultraderecha, incluso sobre su misma legitimidad, pero la experiencia les ha permitido sortear las trabas legales para colar a todo tipo de extremistas en el juego democrático. 

Entre los presentes en el encuentro, hay varios miembros destacados de Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha presidido por Alice Weidel, que sube como la espuma en las encuestas. Hoy se sitúa ya como la fuerza con mayor intención de voto en estados federales como Sajonia o Turingia, con más del 30%, muy por delante de la CDU, el SPD y los Verdes. Sus resultados son los mejores obtenidos por la ultraderecha en Alemania desde el nazismo. 

Entre los cargos de AfD presentes en Potsdam, se halla la mano derecha de Weidel, Roland Hartwig, quien reconoce estar fascinado con el libro del neonazi Sellner. También están Gerrit Huy, miembro del Bundestag; Ulrich Siegmund, presidente del Grupo de Sajonia-Anhalt; y Tim Krause, presidente del Distrito de Potsdam. Pero no solo la AfD está allí: también hay personas cercanas a la CDU, el principal partido conservador. Una de ellas es Silke Schröder, empresaria inmobiliaria y miembro de la junta directiva de la asociación Deutsche Sprache.  

El mito de la desnazificación

Por mucho que a menudo se ponga a Alemania como ejemplo de contención ante el fascismo, la supervivencia de estas ideas y su encaje legal hoy es una realidad que no puede esconderse bajo el mito de la desnazificación tras la derrota de Hitler. De hecho, según los investigadores de CORRECTIV, el plan que explica Sellner en su conferencia -negar la nacionalidad e incluso la residencia en su territorio por motivos raciales- tiene su origen en las ideas de los nazis. 

CORRECTIV alude al proyecto nazi de reasentar a la población judía en Madagascar, que nunca se llevó a cabo. No es la única reminiscencia del III Reich que planea sobre las nuevas ultraderechas. Según Sellner, hay tres grupos objetivo de migración que deberían abandonar Alemania «para revertir el asentamiento de extranjeros». Estos son los solicitantes de asilo, los extranjeros con derecho a permanecer y los «ciudadanos no asimilados». Los últimos, señala, son el mayor «problema». 

Para lograr que estas medidas tengan aceptación en la ciudadanía, se debe abonar bien el terreno e invertir en la batalla cultural para que la ciudadanía vea poco a poco cada vez más aceptables las propuestas de exclusión. Una batalla por la hegemonía cultural en términos gramscianos. Es decir, la lucha que la Nueva Derecha ya teorizó en los años 70 del pasado siglo, y que lleva años librando hasta lograr, en la actualidad, sus mejores resultados, además de haber conseguido extender sus propuestas a otros partidos y contaminar el debate público con sus temas favoritos, principalmente los que relacionan la inmigración con la delincuencia o con la pérdida de identidad. La progresiva normalización de las extremas derechas a lo largo y ancho del planeta así lo demuestra. 

La remigración no debe hacerse rápidamente, es «un proyecto de una década», explicaba el influencer austríaco en su ponencia. Para implementarla, hay que ejercer una «alta presión de adaptación» sobre las personas, por ejemplo, a través de «leyes a medida». Según recoge CORRECTIV, Sellner argumentó que se debe construir «poder metapolítico y prepolítico» para «cambiar el clima de opinión». Esto es: se debe invertir en la batalla cultural por todos los medios. 

 “El paisaje de la calle debe cambiar, los restaurantes extranjeros deben ser presionados”, afirmó durante la reunión el líder del grupo parlamentario AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, quien abogó por hacer que su vida en Sajonia-Anhalt sea “lo menos atractiva posible”.

Las contradicciones de AfD

Alternativa para Alemania se presenta públicamente como una fuerza democrática: «como partido del Estado de Derecho, la AfD define sin reservas al pueblo del Estado alemán como la suma de todas las personas que tienen la nacionalidad alemana», dice en su sitio web. Los inmigrantes con pasaporte alemán son «tan alemanes como el descendiente de una familia que ha vivido en Alemania durante siglos» y «los ciudadanos de primera y segunda clase no existen para nosotros» son algunas de sus afirmaciones.

De hecho, esta tarde, tras conocerse la investigación de CORRECTIV, AfD ha confirmado por escrito a la agencia de noticias AFP que Roland Hartwig había participado en el encuentro, pero que allí “simplemente presentó un proyecto de redes sociales”. En este sentido, han asegurado que el partido no aplica las ideas de Sellner sobre política migratoria.

Las ideas de Sellner 

La remigración que defiende Sellner propone crear un Estado en el norte de África a donde deportar a todos los expulsados, e incluso baraja la opción de enviar allí también a los defensores de las personas refugiadas. Asimismo, lanza otro término presente en el vocabulario de la extrema derecha: la llamada «elección étnica». En este sentido, Sellner remarcó que los extranjeros no solo viven en Alemania, «también votan aquí». 

En su opinión, la «elección étnica» hace que las personas con origen extranjero voten principalmente por partidos «favorables a la migración». Según la definición de la Oficina Federal de Estadística alemana, un total de 20,2 millones de ciudadanos de este país tienen una «historia de inmigración», bien porque ellos mismos han emigrado a Alemania después de 1950, o bien porque son hijos de esos inmigrantes. Es decir, desde su punto de vista, el destino de Alemania está en manos de extranjeros o alemanes no puros, con antecedentes foráneos. 

Influencers al servicio del plan maestro para la expulsión  

Para llevar a cabo esta batalla política y cultural es de vital importancia la reiteración de determinados temas en redes sociales, la imposición de marcos, la normalización de un vocabulario y de unas ideas que, poco a poco, pasen a formar parte del sentido común. Esto lo aprendió inmediatamente la extrema derecha, y por ello se ha convertido en un actor hiperactivo en redes sociales, con ingentes inversiones económicas y con todo tipo de estrategias para llegar a los máximos públicos posibles. 

Por ello, en la conferencia de Postdam se insistió en un tema vital: el dinero. Para los asistentes, este debe invertirse en proyectos de influencers, en propaganda, en movimientos de acción y proyectos universitarios. El objetivo es la construcción de un estado de opinión alternativo de extrema derecha. Un cambio en el sentido común. Un asalto a los consensos. 

El papel de los creadores de contenidos digitales es vital para entender el éxito que están teniendo algunas de las ideas y de las formaciones de la extrema derecha a nivel global. Lo explicaba el periodista de The New YorkerAndrew Marantz en su libro Antisocial (Capitán Swing, 2021), tras pasar una temporada empotrado con los principales figuras de la Alt-Right norteamericana, artífices en gran medida de la victoria de Trump, de la proliferación de estas ideas y este estilo de comunicarlas. 

En España existe también toda una red de influencers que reiteran los mantras y los marcos de la ultraderecha, a menudo sin estar vinculados orgánicamente a ningún partido u organización. Lo explicaba recientemente la periodista Laura Galaup en La Marea en su artículo La derecha ‘influencer’ que cautiva a la juventud. Se trata de un fenómeno global, con múltiples frentes de batalla, con diferentes estilos, pero con gran capacidad de incidencia en la gente joven. 

El hijo del organizador del encuentro desvelado en esta investigación, Arne Friedrich Mörig, explicó durante la presentación de Sellner que pretende construir una agencia para influencers de derechas. Por su parte, Hartwig, el peso pesado de la AfD, afirmó que su partido podría cofinanciar la agencia. El objetivo, en su opinión, sería influir en las elecciones, especialmente entre los jóvenes: «La generación que tiene que cambiar el rumbo está ahí». Por ello, se considera prioritario que los jóvenes interactúen en plataformas como TikTok o YouTube con contenido que debe mostrarse como tesis políticas normales.

Otro de los puntos clave para llevar a cabo el plan sería algo que viene haciendo la extrema derecha desde hace años en varios países cuando pierde las elecciones: debilitar la democracia. Justo cuando se cumplen tres años del asalto al Capitolio de los EEUU, los ultraderechistas alemanes promueven el mismo guion: hacer dudar de las elecciones, desacreditar al Tribunal Constitucional y atacar a los medios de comunicación. 

La publicación de la investigación de CORRECTIV es un torpedo para AfD de cara a las citas electorales previstas para este año. Aunque el alcance del daño no se sabrá hasta entonces. Tampoco lo que pueda suceder con otros asuntos que afectan al partido, como su reciente clasificación como «organización extremista» que ha hecho la Oficina para la Protección de la Constitución de Sajonia-Anhalt tras hallar posiciones de la agrupación contrarias a la dignidad humana, a la democracia y a los principios del Estado de derecho.