¿Quién está detrás de la violencia en la manifestación contra Pedro Sánchez? 

04/06/2026 per Miquel Ramos

Lo que se vivió el pasado fin de semana en Madrid bajo la excusa de una manifestación «ciudadana» contra Pedro Sánchez por la presunta corrupción del Gobierno fue un ejemplo más del manual de la ultraderecha. Bajo el nombre ‘Sociedad Civil Española’ hay una comunión de personajes y entidades del espectro ultraconservador y reaccionario como Jaime Mayor Oreja, Alejo Vidal Cuadras y otros, que tratan de movilizar en la calle a todo el sector derechista para presionar al Gobierno y exhibir músculo. Ver allí a Esperanza Aguirre —justo en la misma semana que declaraba Granados por la trama Púnica de su gobierno— y a Víctor de Aldama —instigador y corruptor en dos presuntas tramas de corrupción, ahora convertido en héroe de la derecha— deja claro de qué iba esto realmente. Al final, lo de la «sociedad civil» fue solo una fachada: la realidad en la calle fueron cargas policiales, disturbios, el corte de la autovía A6 para intentar llegar a Moncloa y, sobre todo, una agresividad brutal. Hubo, además, presencia de conocidas organizaciones neonazis y fascistas. Es preocupante también, como se vio en esta protesta, los reiterados ataques a periodistas, incluso con agresiones físicas. Se ha puesto a los trabajadores de los medios en la diana; sufrimos insultos, acoso y persecución constante solo por hacer nuestro trabajo.

En mi intervención en Malas Lenguas Noche quise dejar claro que esta violencia no surge de la nada, sino que está azuzada por políticos, influencers y toda la constelación de la extrema derecha, cada vez más agresiva, que se siente legitimada e impune para señalar y atacar a quien consideren. Están usando el río revuelto de la corrupción para volver a incendiar las calles, repitiendo el mismo manual que ya probaron en 2023 con la ley de amnistía. Hay creadores de contenido y personajes públicos dedicados exclusivamente a señalar a los periodistas y estimular el odio; luego, son los perfiles anónimos los que se lanzan a agredir en manada. Lo más grave es que el Partido Popular decida normalizar esto mezclándose en estas marchas.