Orban no está solo: activistas y expertos alertan de una ola ultra que pondrá en riesgo los derechos LGTBI

“Todas las conquistas sociales están en riesgo, el problema es creernos que todo está ganado”, señala Miquel Ramos, autor del informe De los neocón a los neonazis. La derecha radical en el Estado español

Sabela Rodríguez – Infolibre 1 de julio 2021

El día en que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, atravesó las puertas de la Asamblea para iniciar su mandato al frente de la región, la líder madrileña de la ultraderecha, Rocío Monasterio, ultimaba su arsenal de exigencias. Los dardos iban dirigidos a objetivos muy concretos, lo que la portavoz parlamentaria calificó como leyes de género. Monasterio recuperaba así los ecos de un viejo fantasma, el de la amenaza a los derechos consolidados del colectivo LGTBI.

La aprobación de la Ley LGTBI este martes en el Consejo de Ministros ha afianzado esta oposición. El Partido Popular no ha descartado un recurso ante el Tribunal Constitucional y Vox ha tildado la norma de “aberración”. No es la primera vez que el partido de Santiago Abascal pone en jaque al colectivo, en ocasiones con la connivencia de sus socios conservadores. El ejemplo más paradigmático está en el veto parental en las escuelas, una herramienta que la formación se esfuerza en imponer de manera recurrente en comunidades como Andalucía, Madrid y Murcia, por el momento con éxito sólo en la tercera.

No hace falta ir muy lejos para encontrar otra andanada de la ultraderecha contra los derechos del colectivo: hace ahora tres años, poco antes de que Vox irrumpiera en las instituciones, el partido emitió un comunicado contra el Orgullo LGTBI. Lo recupera el periodista e investigador Miquel Ramos en su informe De los neocón a los neonazis. La derecha radical en el Estado español. La formación cargaba entonces contra la celebración al considerarla una “imposición ideológica”.

Tanto el propio Miquel Ramos como la periodista Nuria Alabao enmarcan la cruzada del partido ultra como parte de su “batalla cultural”. “Quieren romper esos consensos que creíamos asumidos, los derechos humanos, plantean una enmienda a toda esa normalización”, esgrime Ramos. La extrema derecha considera que “no todos los colectivos tienen derecho a tener derechos” y lo hace además negando la existencia de “desigualdades estructurales”. Lleva el negacionismo por bandera.

Europa y la alianza internacional

La amenaza de la ultraderecha resuena también en el continente europeo. Los frentes son prácticamente idénticos. Hungría acaba de dar luz verde a un proyecto de ley que prohíbe educar en la diversidad bajo el pretexto de combatir el fomento de la pedofilia. Este mismo martes, el grupo municipal de Vox en Madrid rechazó trasladar su apoyo a la ciudadanía húngara tras la aprobación de la normativa y sólo un día después, Santiago Abascal se puso una vez más al lado del líder húngaro: Viktor Orban ha defendido “a los homosexuales frente al comunismo” y en su país “pueden andar tranquilamente por la calle” debido a la ausencia de “inmigración fundamentalista”. En Polonia, el partido ultra en el poder, Ley y Justicia (PiS), ha embestido reiteradamente contra el colectivo: desde el año pasado varias regiones del país han llegado incluso a proclamarse “zonas libres de ideología LGTBI”.

A preguntas de este periódico, la organización ILGA Europe resalta un “estancamiento casi completo de los derechos de las personas LGTBI en toda Europa”, una situación “muy preocupante en un momento tan crítico”. Existe, señalan desde la entidad, un “incremento de la represión, un aumento de las desigualdades socio-económicas y la proliferación de los discursos de odio en toda la región“. Polonia y Hungría, alertan, “no son anomalías”.

La extrema derecha europea no está sólo en las instituciones, sino que se alimenta también de una constelación de organizaciones afines con gran proyección mediática. En España sus nombres están bien definidos: desde Hazte Oír hasta Abogados Cristianos. Los primeros han anunciado ya una “intensa campaña” para impedir que la Ley LGTBI salga adelante. “Existe una internacional reaccionaria y ultraconservadora” que se encarga de “financiar muchas campañas para llevar reivindicaciones al debate público y a la propia ley”, explica Ramos, quien advierte de que “el entramado es tal” que no basta con fijar la mirada en las formaciones políticas y sus representantes.

¿Derechos en riesgo?

Aunque la extrema derecha española se asemeja en sus planteamientos LGTBI a la que se asienta en el Este europeo, Nuria Alabao marca algunas distancias. “La realidad política es distinta. La sociedad húngara, por ejemplo, es mucho más conservadora y es esa base social la que puede apoyar medidas” como el proyecto educativo desplegado por Viktor Orban. Por ese motivo, descarta que se vaya a producir un retroceso real en los derechos ya consolidados en España. “Son conquistas asentadas” y existe un “sentido común mayoritario” que las blinda, estima. Recuerda que hace algo más de quince años, con la aprobación del matrimonio igualitario, sí se produjo una gran respuesta de “movimientos fundamentalistas católicos que se oponían”, pero esos mismos grupos “están hoy muy desmovilizados”, sostiene.

Miquel Ramos difiere. “Todas las conquistas sociales están en riesgo, el problema es creernos que todo está ganado“, arguye. El experto encuentra en la ofensiva húngara y polaca un espejo en el que mirarse. “Lo están consiguiendo en otros países y ya no es sólo la presión de partidos y organizaciones en el poder, sino también la falta de voluntad de quienes hoy en día sí tienen capacidad para blindar estos derechos y no lo están haciendo”.

En la misma línea se posiciona Fefa Vila, socióloga y activista.”Hay una reacción conservadora brutal” con la educación como “campo de batalla”. Y los últimos años han sido un caldo de cultivo hasta dar paso a un “momento de peligro”. El riesgo de que la extrema derecha se imponga es real y sus pasos son a veces sigilosos. “No hay que derogar la ley del matrimonio homosexual para generar homofobia”, razona la socióloga, “las instituciones son capaces de modular lo que es normal y lo que no” sin necesidad de cambiar las leyes. “Ninguna conquista es para siempre ni para todos”, esgrime. Las voces ultra, completa Ramos, son además “muy hábiles a la hora de hacer propaganda” y los medios de comunicación han “promocionado” su discurso, considerando que “es legítimo querer abolir los derechos humanos”.

Pasos hacia atrás

Haber “normalizado” el discurso ultra tiene consecuencias en la vida de las personas. Para Javier Sáez del Álamo, el retroceso en los últimos años es evidente. En parte, dice en conversación con este diario, gracias a que “Ciudadanos y el Partido Popular han introducido a Vox en las instituciones y eso ha permitido normalizar discursos homófobos sin ningún pudor“. Con el paso de los años, estima, se ha caminado, con paso sutil pero firme, hacia un “blanqueamiento de la extrema derecha”. Sus postulados no sólo son “comunes”, sino también, lo que resulta más inquietante, “tolerables”.

Consecuencia: la homofobia comenzaría a estar “legitimada” y las cifras así lo sugieren. En su último informe de 2019, el Ministerio del Interior contabiliza 278 delitos de odio motivados por la orientación sexual y la identidad de género. Entre 2013 y 2015 este tipo de delitos experimentaron un descenso progresivo, pero desde 2016 la tendencia se ha invertido. Una de las últimas agresiones tuvo lugar este mismo fin de semana en A Coruña, a las vísperas del Orgullo.

Miquel Ramos: “Les clavegueres de l’estat han estat clares guanyadores de les eleccions a Madrid”

Esperança Camps – Vilaweb 05.05.2021

Miquel Ramos, periodista i expert en extrema dreta, avisa en aquesta entrevista que el resultat de les eleccions autonòmiques de Madrid ha legitimat el discurs de l’extrema dreta, que ara ja no es veu com un perill en certs sectors de la societat.

Una de les primeres felicitacions que va rebre ahir a la nit Isabel Díaz Ayuso va ser la del president del partit de la Lliga Nord italiana, Matteo Salvini.—És lògic, perquè Salvini ara mira de prendre una posició una miqueta més cap al centre i Ayuso representa aquesta essència de la dreta amb tics d’extrema dreta, que és el paper que vol fer Salvini a Itàlia. La campanya d’Ayuso ha estat molt escorada a la dreta radical, i és lògic que es troben en aquest punt, Salvini i Ayuso. Igual que és lògic que Vox no haja crescut més perquè ja hi havia Ayuso.

Ja li està bé Díaz Ayuso, al votant de Vox?—Sí. Ella representa prou bé els valors de Vox i és ben acceptada entre l’electorat. Fins i tot ha fet una mica d’ombra a Monasterio. Així i tot, Vox no ha tingut un mal resultat, sobretot perquè ha aconseguit que la dreta del PP prove d’assemblar-s’hi. I això, per a ells, és una bona notícia, encara que només hagen crescut d’un diputat.

Aquesta victòria de Díaz Ayuso influirà en la manera com el govern espanyol voldrà resoldre el conflicte amb Catalunya?—Evidentment. En aquestes eleccions, hi ha un component nacionalista important. Nacionalista madrileny, més que espanyol. El nacionalisme és clau en totes les polítiques de la dreta i sí que hi influirà. Qui pense que allò que passe a Madrid no tindrà conseqüències a València o a Catalunya va molt equivocat.

Quines conseqüències?—No oblidem que, tant si ens agrada com si no, el marc estatal és el marc estatal, per molt que el nostre marc mental siga un altre. És evident que la dreta espanyola actua en clau estatal. Nosaltres ho podem interpretar diferentment, però no oblidem que l’aparell i la claveguera passa de València a Galícia. S’obri una nova etapa i, tant al País Valencià com a les Illes, l’entesa entre les esquerres pot ser una mica de fre i hi haurà uns anys de gràcia per a establir determinades polítiques i armar-se bé per al que puga venir. Ara, això és un missatge contundent per al govern del Botànic i per al govern de les Illes. Tot allò que no facen en els dos anys que queden, tardarem molt a poder-ho fer. Això obliga a ser valents i a deixar la tebiesa per a un altre dia, perquè la dreta ve com una piconadora.

També a les eleccions espanyoles?—Les eleccions de Madrid han estat un avís en clau estatal. Sánchez ha de reflexionar, perquè no ho ha fet bé. Ha governat i no ha estat valent. Ha estat més pendent de què deia la dreta que no de fer les seues polítiques. És incapaç de netejar part de les clavegueres. No pot ser que envien cartes al ministre d’Interior, i anem destapant casos d’amenaces de la policia i de militars, i siguen incapaços de posar mà a les estructures de l’estat. Quan els assenyalen a ells. És una covardia extrema i, a més, aquesta complicitat amb l’statu quo i el pacte de no-agressió amb algunes estructures de l’estat com l’exèrcit, la policia, la monarquia o altres intocables –governe qui governe–, indica que estan rendits a unes estructures que no es poden tocar. Això deixa la democràcia en molt mal lloc.

En mans de les clavegueres.—Un dels guanyadors clars de les eleccions han estat les clavegueres de l’estat. Hi havia un personatge molest que era Pablo Iglesias, que en un moment va servir per a il·lusionar una part de l’esquerra i desgastar el Partit Socialista, ho dic interpretant-ho des de l’òptica de la claveguera, i quan el poder ja s’ha vist amenaçat per algunes propostes de Podem l’han liquidat ràpidament de la manera més bruta possible.

L’han fet plegar.—Feia molt de temps que hi havia la consigna de destruir Pablo Iglesias. Tant quan era vice-president com ara. El desgast personal ha estat brutal. S’ha centrat molt en la seua figura. Però la política no es fa sols a les institucions. La dreta es troba en plena batalla cultural contra l’esquerra i no té l’hegemonia.

Penseu que un altre resultat d’aquestes eleccions és la normalització de l’extrema dreta?—L’extrema dreta en surt legitimada. És un actor que serà permanent. Ja s’hi pot pactar i s’hi pot conviure amb absoluta normalitat. No és molesta ni per a la dreta ni per a l’establishment. Al contrari! Tot això té la conseqüència d’un discurs que en algun moment pot acabar malament. No oblidem que el discurs d’odi és combustible per a la violència. Pense que pot haver-hi una escalada de violència sense precedents d’ací a poc temps. Açò de les cartes pot semblar anecdòtic, però no ho és tant. Hauríem de veure com ho gestionarà la democràcia, si l’estat espanyol hi posa fre. És que encara no sabem qui va enviar les cartes, tot i que tinc la impressió que Interior ja ho sap.

L’efecte Ayuso, un triomf de la revolta ‘neocon’ espanyola que va començar el 2004?

Un estudi coordinat pel periodista especialitzat en extrema dreta Miquel Ramos descriu la gènesi de la “revolta neoconservadora”, un dels elements que hauria adobat el terreny a Ayuso

Clara Barbal i Mortés TV3 – 06/05/2021

La victòria electoral d’Isabel Díaz Ayuso a les eleccions madrilenyes fa ressonar els ecos de la dreta neoconservadora espanyola.

Alguns experts apunten que el creixement de Vox a la comunitat s’ha frenat pel discurs d’Ayuso, que recull molts elements programàtics del partit d’extrema dreta. Alhora, el discurs d’extrema dreta en surt reforçat, perquè conviu amb comoditat en l’espectre del PP que encara Díaz Ayuso.

Un exemple el trobem en les paraules d’Ayuso que va pronunciar des del balcó del carrer de Gènova, la nit de dimarts, minuts després de saber que havia doblat els seus escons:

 “Aquesta forma de governar amb opulència i hipocresia des de La Moncloa té els dies comptats.”

Una sort de discurs ‘anti-establishment’ i contra les elits polítiques, malgrat que Ayuso hagi fet carrera política durant els darrers quinze anys.

“La llibertat implica que una persona pugui començar mil i una vegades de zero.”

Ayuso s’ha caracteritzat per l’exaltació dels valors individuals i ho contraposa a les prestacions socials, que considera que creen “deutors amb l’estat”.

“Defensa de la unitat i la llibertat que necessita Espanya.”

Ayuso ha situat els seus resultats com una “moció de censura” al govern de Pedro Sánchez i la catapulta cap a una nova cursa dels populars a La Moncloa.

I els seus punts programàtics predilectes:

“Tenim dos anys de govern per abaixar els impostos, protegir l’educació pública, privada, concertada i especial.”


Tots aquests elements discursius no són nous, sinó que són una expressió del corrent neoconservador, especialment bel·ligerant amb els governs socialistes de José Luís Rodríguez Zapatero (2004-2010) i de Pedro Sánchez (2018-actualitat).

Això es desprèn de l’estudi “Dels neocons als neonazis. La dreta radical a l’estat espanyol”,promogut per la fundació Rosa Luxemburg i coordinat pel periodista especialitzat en extrema dreta Miquel Ramos.

En aquest informe, es descriu la gènesi del que anomenen “la revolta neocón”, de la qual beu Ayuso. Fins a la irrupció de Vox, “l’escissió neoconservadora del PP”, els populars havien capitalitzat tot l’espectre de la dreta espanyola.

Moltes de les cares visibles del partit d’extrema dreta han passat pel Partit Popular. Amb Ayuso, el neoconservadurisme torna a plantar batalla dins del partit.

“A Madrid, Ayuso ha sabut fer ombra a Rocío Monasterio [Vox]. Una gran part dels votants de Vox han vist encarnades les idees del seu partit en Ayuso. A més, han vist una líder forta, capaç d’articular un discurs de confrontació amb un llenguatge molt proper a l’extrema dreta. L’estancament de Vox a Madrid respon al perfil d’Ayuso”, explica Miquel Ramos

Díaz Ayuso i Aznar, a la convenció nacional del PP el 2019 (Europa Press)

Una guerra cultural

Segons l’estudi, l’onada reaccionària a Espanya comença el 2004: concretament el 14 de març, tres dies després dels atemptats d’Al-Qaeda a Madrid.

José María Aznar perd les eleccions generals, però el PP comença una ofensiva contra el nou executiu socialista de José Luís Rodríguez Zapatero. És especialment virulenta contra tres elements: el matrimoni igualitari, l’avortament i la memòria històrica.

 “No nomes en el terreny polític, sinó que planten una guerra cultural”, diu l’autor de l’informe, Miquel Ramos.

Aquesta “guerra cultural” el PP no la fa sol, sinó que es crea un ecosistema neoconservador que s’expressa a les institucions –amb el PP, UPyD, i després VOX–, els mitjans de comunicació –COPE, Intereconomía, La Gaceta–, centres d’estudi — FAES i GEES — i  societat civil organitzada –Hazte Oír, Asociació de Víctimes del Terrorisme, Foro Español de la Família–.  

“En aquesta batalla cultural és molt important el paper que han jugat fundacions com la FAES o la GEES. Articulen la reacció en contra dels consensos del que anomenen la “dictadura progre”, com si els drets humans fossin una imposició. L’extrema dreta es presenta com a rebel, inclús sovint antisistema, quan el que fan és posar en qüestió la conquesta de drets, els fonaments de qualsevol democràcia“, apunta Ramos


L’11M i la islamofòbia

Amb l’11M, els ‘neocons’ van iniciar una de les primeres batalles contra el govern socialista: encratjaven una “conspiranoia”, per la qual volen atribuir l’autoria dels atemptats a ETA.

“Hi ha unes similituds en l’estratègia actual de Vox i la que ja va articular l’extrema dreta inserida dins del PP d’Aznar. A partir de l’11M, van posar en dubte la legitimitat del govern de Rodríguez Zapatero, qüestionant fins i tot l’autoria dels atemptats, fent ús de la desinformació i les ‘fake news'”, subratlla el periodista Miquel Ramos

Alhora, els va donar munició per iniciar discursos islamòfobs, que el mateix expresident Aznar auspicia. Les idees antiimigració i contra el multiculturalisme comencen a agafar volada als mitjans de comunicació i, en boca de diversos polítics populars, com Ignacio CosidóEsperanza Aguirre o Xavier Garcia Albiol, tres altres grans exponents del neoconservadorisme al Partit Popular.

De fet, Aguirre va ser la dama de ferro ‘neocon’ durant nou anys a la comunitat de Madrid (2003-2012), i Ayuso va ser-ne una estreta col·laboradora.

A través d’Atlas Network, un paraigua de fundacions d’estudi neoconservadores, Aguirre i Aznar van apadrinar l’inici de les carreres polítiques de Santiago AbascalAlbert RiveraPablo CasadoCayetana Álvarez de Toledo i, òbviament, Isabel Díaz Ayuso.  

“Gran part dels protagonistes de l’ofensiva neocon seran claus en la creació i promoció del partit d’extrema dreta VOX i de la progressiva radicalització de la dreta espanyola”, diu l’informe.

L’expresident Jose María Aznar ha felicitat Ayuso pels seus resultats electorals: “El model de llibertat s’entén, funciona i els ciutadans li donen suport. Una gran lliçó i una gran esperança per a tots.”

Isabel Díaz Ayuso i Esperanza Aguirre, el 2 de maig passat (EFE / Ballesteros)


Drets i unitat d’Espanya

La reacció neoconservadora va presentar batalla contra algunes reformes legislatives del govern de Rodríguez Zapatero: l’avortament lliure, el matrimoni homosexual, la mort digna (que es va quedar en intent i no ha prosperat fins aquesta legislatura) i l’assignatura d’Educació per a la Ciutadania.

És quan neix i pren força el lobby ultracatòlic i d’extrema dreta Hazte Oír. Una curiositat és que aquesta organització va fer campanya contra Díaz Ayuso durant les eleccions del 2019, pel seu tímid suport a l’avortament lliure i dels drets LGBT. Una basa que ara pertany a VOX.

També va prendre protagonisme en les manifestacions contràries a l’avanç de l’Estatut de Catalunya, per “l’amenaça a la unitat d’Espanya”, i amb una suposada persecució de la llengua castellana als territoris plurilingües de l’estat, amb el destacat paper de l’Associació Nacional per la Llibertat Lingüística.
 

Hazte Oir, un col·lectiu ultracatòlic (Europa Press)


L’escola i la ideologia de gènere

L’informe recull la reacció a una suposada intromissió de la “ideologia de gènere” a les escoles, un concepte ultracatòlic que inicialment va acollir el Partit Popular i que ara ha recollit Vox. El partit d’extrema dreta ha anat més enllà, oposant-se a la llei de violència de gènere i criminalitzant les manifestacions feministes.

En termes d’ensenyament, convé destacar que Díaz Ayuso ha sigut molt bel·ligerant amb la llei ‘Celaá, que pren el nom de la ministra d’Educació Isabel Celáa i que vol enfortir l’educació pública i la immersió lingüística. Com a reacció, va promulgar una llei pròpia a la comunitat de Madrid –“llei de llibertat d’elecció educativa”– per blindar els concerts educatius.

“Una de les claus de la batalla cultural de l’extrema dreta és la ressignificació de conceptes. Apropiar-se de la paraula llibertat, o el dret a escollir. S’apropien fent ús del victimisme des del privilegi, molt habitual en l’extrema dreta: qüestionar que determinats col·lectius accedeixin a drets perquè els que ja els tenen els perdrien”, descriu Ramos

El presidt del PP, Pablo Casado, i la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en campanya contra la llei Celaá (Eduardo Parra / Europa Preess)


Aznaristes entre els fundadors de VOX

En síntesi, l’estudi “Dels neocons als neonazis” situa la reacció neoconservadora en el Partit Popular d’Aznar. Aquesta ideologia perd la seva influència amb la direcció “moderada” que pren Mariano Rajoy a partir del 2011. D’aquell substrat, neix Vox, el 2013.

“Això significava que el sector neocon i les seves propostes havien quedat marginats dins el partit, cosa que constituiria l’impuls definitiu perquè d’entre les seves files sorgissin elements descontents que fundaran un nou partit, Vox, plenament lliurat a les propostes ultradretanes i a l’ús profús de les guerres de gènere com a eina disruptiva del panorama polític institucional”, recull l’informe

En aquest sentit, cal destacar que set dels deu fundadors de Vox han militat o han tingut una estreta relació amb el Partit Popular d’Aznar: Santiago Abascal, Aleix Vidal-Quadras, José Luis González Quirós, Ignacio Camuñas, José Antonio Ortega Lara, Ana Velasco o María Jesús Prieto-Laffargue.

Ortega Lara, González Quiróis i Santiago Abascal, durant la presentació de Vox (Europa Press)

Així ha pogut créixer el feixisme a Espanya: què s’hi pot fer ara?

Nicolàs Tomàs – El Nacional – 2 de maig 2021

Fa molt pocs anys, mitjans i periodistes –alguns es deuen portar ara les mans al cap–, treien pit perquè Espanya era “l’excepció europea”. Aquí, deien, a diferència de França o els Països Baixos, no hi havia extrema dreta. Pocs anys després, però, la campanya madrilenya ha servit per a visibilitzar no només que existeix (52 diputats al Congrés dels Diputats), sinó també fins on arriba la seva amenaça: contra tothom. Va ser mala fe o ingenuïtat? Potser ara cal plantejar-se altres interrogants, sobre com ha estat possible que creixi la bèstia del feixisme. I si existeixen manuals que serveixen o ja han caducat. Plantegem aquests interrogants a diversos experts en extrema dreta i populisme a l’Estat espanyol.

En primer lloc, hi havia o no hi havia extrema dreta a Espanya? La resposta és que sí, que n’hi havia. Sempre n’hi ha hagut, però, com apunta Miquel Ramos, periodista de La Marea, estaven molt vinculada a la dictadura franquista i molt dividits entre ells. Per això la majoria de votants d’extrema dreta es refugiaven sota les sigles del PP. A partir del govern de Zapatero és quan comencen a canviar les coses. “Hi ha un sector de la dreta, l’ala més neocon, que es comença a despenjar, es treu els complexos i comença a reivindicar una dreta més radical que no se sent representada”, explica Ramos. “És un procés que, a poc a poc, acaba capitalitzant Vox. És un producte d’això”, afegeix. I ha acabat recollint tant l’extrema dreta del PP com l’extrema dreta extraparlamentària. I ha trobat el caldo de cultiu perfecte per a la seva propaganda buida contra independentistes, immigrants, feministes…

com ha arribat fins on ha arribat? El periodista Xavier Rius Sant, també especialitzat en extrema dreta, apunta que “a diferència d’altres països, a Espanya la ultradreta ha sortit per defensar que España una y no 51“. Com només atacava independentistes, fins i tot era útil per alguns. Es va veure en les acusacions particulars de l’1-O: desactivat el sindicat Manos Limpias, va agafar el relleu Vox, amb la quota de telenotícies que va implicar això. Miquel Ramos assenyala com es va menystenir d’origen: “Tothom confiava que no hi havia extrema dreta. Des de l’esquerra es veia fins i tot bé en un principi, perquè dividia la dreta”. Fins que va irrompre amb força a les institucions i va ser massa tard. “Avui hi ha un clima d’agressivitat i violència on se senten còmodes i els discursos d’odi es banalitzen”, lamenta.

De qui és responsabilitat d’aquest auge? A més d’un context estatal i internacional favorable, probablement hi ha responsabilitats compartides, però els diferents experts consultats coincideixen a assenyalar que, en gran part, els grans mitjans de comunicació espanyols. Els han donat visibilitat i comprat l’agenda de temes. Carolina Plaza, sociòloga i investigadora doctoral a la Universitat de Salamanca, es mostra perplexa que ara saltin les alarmes en moltes redaccions, quan Vox existeix des del 2013 i està a les institucions des del 2018. “Ara és molt més difícil fer-li front”, admet Plaza, després de “tres anys legitimant l’extrema dreta com un actor acceptable i normalitzant certes posicions”. D’això, lamenta, n’han estat responsables els mitjans, que “no només els han deixat espai, sinó que ha estat un espai molt acrític i neutral”. Miquel Ramos hi coincideix: alguns mitjans no s’ho van prendre seriosament i altres hi han “jugat pels seus interessos”. En aquest sentit, recorda: “A diferència de Podem, Vox no és cap amenaça per a l’establishment”. I prossegueix: “Han pogut alimentar la bèstia perquè pensaven que no els afectaria. Però ara la bèstia té vida pròpia”.

la resta de partits quin rol han jugat en aquest auge? Miquel Ramos constata la inacció inicial de l’esquerra, i més concretament del PSOE: “L’anàlisi en un primer moment és de no preocupar-se perquè això divideix la dreta… Però després salten les alarmes, sobretot quan el PP i Ciutadans comencen a pactar des del minut 1 amb l’extrema dreta”. Altres, com Ángel Gabilondo, directament han alimentat la teoria dels extrems. “Un extrem vol abolir els drets humans i l’altre vol habitatge públic”, ironitza el periodista. Carolina Plaza remarca com inicialment Vox “no molestava”, perquè anava només contra determinats col·lectius: “Independentistes, esquerra radical, Altsasu… Al final és la legitimació d’un mateix discurs dur, autoritari i fins i tot antidemocràtic, però contra certs col·lectius que ja no eren políticament correctes“. I la seqüència ja és coneguda: eleccions andaluses, fotografia de Colón, judici del procés… i tercera força al Congrés dels Diputats.

En tot això, quin paper ha jugat la judicatura? Aquests dies i setmanes s’ha vist com un jutge es negava a retirar la campanya racista de Vox contra els menors migrants, però també com els assaltants de Blanquerna tornaven a esquivar l’ingrés a la presó. Xavier Rius Sant s’aferra justament al cas Blanquerna: “Els tribunals pensen que potser estan sonats, però que són els nostres. La judicatura, així com part de les Forces Armades i la policia, continuen sent de la idea que Franco no va ser tan dolent“. Per la seva part, Miquel Ramos admet que la justícia mai no s’ha pres seriosament l’amenaça ultra. I posa el focus en la legislació contra delictes d’odi, que “s’ha pervertit fins a tal punt que les seves víctimes són nazis i policies”. Hi ha instal·lada una sensació d’impunitat total per al feixisme.

I ara, fins on pot arribar aquesta amenaça de l’extrema dreta? Durant la campanya electoral s’ha vist no només Santiago Abascal amenaçant amb violència contra manifestants antifeixistes, sinó també amenaces de mort –amb bales i navalles ensangonades– dirigides sobretot a dirigents dels partits d’esquerres espanyols. “No sabem si són llops solitaris o no, però quan n’hi ha diverses poden arribar fins on poden arribar”, avisa Xavier Rius Sant.

Què s’hi pot fer ara?

Ara, que l’amenaça de l’extrema dreta s’ha evidenciat amb tota la seva força i contundència, s’obre un nou debat. S’hi ha arribat potser una mica tard, però què s’hi pot fer per a revertir el dany que ja s’ha causat? Rius Sant admet que “no hi ha solucions màgiques” en aquests moments. Ramos assegura que “encara hi ha molt que es pot fer” per a contrarestar el discurs de l’odi. Començant pels mitjans de comunicació.

Carolina Plaza aposta per revertir el model que han seguit fins ara els mitjans, normalitzant el seu discurs i convertint el debat públic en un espectacle de “zascas i frases que criden l’atenció”. I també deixar de reproduir acríticament les seves declaracions, mentides i ocurrències, sense rebatre-les: “Fa uns anys, que al Congrés dels Diputats o en un míting es parlés del pitjor govern en 80 anys, incloent-hi la dictadura, hauria aixecat polseguera. Avui, com si res”. Segons la investigadora de la Universitat de Salamanca, calen “espais on es contradiguin els seus discursos”, i no simple “entreteniment”.

Per la seva part, Miquel Ramos veu positiu que es comenci a parlar obertament i dir les coses pel seu nom: és feixisme i no polarització. “Seria com si algú parlés de la polarització a l’Alemanya de l’any 32“, ironitza. Per això, primer, els periodistes han de saber “de què parlem”. Segon: “No anar allà, plantar el micro i ja està. Has d’anar-hi ben preparat i si cal desmuntar en directe les seves mentides”. I tercer, com a conclusió: “Has de triar si vols ser un simple transmissor del discurs de l’odi o si vols fer la contra des d’una posició democràtica i de drets humans. Perquè triar l’agenda ja és ser subjectiu”. Demana que tot plegat “no sigui passatger”, que “tinguem clar que és una lliçó”. 

Miquel Ramos: “Has de triar si vols ser un simple transmissor del discurs de l’odi o si vols fer la contra des d’una posició democràtica i de drets humans”

I des de la política, què s’hi pot fer? Xavier Rius Sant ho té clar: “No fer-los determinants en els governs. No podràs evitar coincidir en votacions, però no han de formar part de cap negociació. El problema és que Vox no només és determinant, sinó que fins i tot ha signat acords d’investidura”. I la segona clau, no legitimar el seu discurs des de la resta de formacions, comprant la seva agenda. És a dir, no fer el que van fer Nicolas Sarkozy o Manuel Valls a França. “Entre l’original i la còpia, sempre acaba guanyant l’original”, recorda el periodista especialitzat en extrema dreta. 

Carolina Plaza coincideix que el cordó sanitari, tot i que els permet victimitzar-se, és parcialment útil: “No els deixa que formin part de la presa de decisions, que tinguin influència en polítiques com la immigració, l’educació o la distribució del pressupost”. Ara bé, el cordó sanitari, afegeix la investigadora en ciència política, no és una solució per a impedir que creixin electoralment. Per a frenar-los a les urnes cal més, calen polítiques valentes i decidides que vagin a l’arrel dels problemes. No pegats que alimentin l’antipolítica.

Un foro privado de policías dedica insultos machistas y racistas a miembros del Gobierno y de Unidas Podemos

En el grupo de discusión, llamado Primavera Española e integrado por 15.000 agentes, algunos justifican o dudan de la veracidad de los ataques y las amenazas al candidato de UP a las elecciones de Madrid, Pablo Iglesias, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska: “Quien siembra vientos, recoge tempestades”.

Miquel Ramos – La Marea – 29 abril 2021

El grupo Primavera Española del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) lleva activo desde el 24 de febrero de 2012. En él se encuentra numerosa información útil para los funcionarios de la Policía, donde los más de 15.000 usuarios comparten sus experiencias, dudas e impresiones sobre temas laborales y de seguridad pública. Para ingresar, los moderadores exigen credenciales que acrediten la pertenencia al CNP: el número del Documento Nacional de Identidad, el número de placa y el lugar de destino. Así se evita que nadie ajeno al Cuerpo ingrese en este foro. No se trata de un grupo oficial sino de una iniciativa privada de supuestos miembros del CNP que quisieron conectar a los trabajadores del cuerpo para interactuar y ayudarse en cuestiones básicas relacionadas con su oficio.

Las normas que figuran en la información relativa al mismo avisan de que “cada miembro es responsable” de las opiniones vertidas en el grupo, y que los moderadores y administradores no se hacen responsables “de ellos ni de sus consecuencias”. También advierten de que “cualquier tema relacionado con sindicatos o partidos políticos que puedan crear discordia, no será publicado”.

Apenas hay publicaciones sobre política. La mayoría del contenido está relacionado con temas laborales y el tono es absolutamente cordial. Sin embargo, la publicación de varias noticias referidas a la campaña electoral madrileña, y concretamente, a Unidas Podemos y a su candidato a la presidencia, Pablo Iglesias, han dado rienda suelta a numerosos comentarios denigrantes, machistas y racistas que algunos funcionarios que forman parte de este grupo han decidido denunciar.

La publicación de un fragmento de la entrevista realizada por El Salto a Iglesias, en el que se habla sobre las cartas amenazantes recibidas, ha desatado una ola de comentarios injuriosos hacia el candidato de UP y la ministra de Igualdad, Irene Montero. Iglesias, que en la entrevista remarca el argot policial usado en las cartas, y que, posiblemente, el autor de los envíos pretendía dar a entender que estaba vinculado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, es tildado de “hijo de la gran puta, rata, escoria, basura…” por uno de los miembros del grupo. Y explica por qué no es más explícito en lo que haría con Iglesias: “xq voy abrochado, cerdo”.

Otro usuario responde haciendo referencia a su compañera, la ministra Montero, e indicando que le gustaría tener relaciones sexuales con ella. A lo que un tercero responde: “Pues qué asco!”, exclamación a la que añade detalles de una extrema obscenidad.

Estos comentarios, a pesar de vulnerar las normas que el propio grupo detalla en su descripción, obtienen varios “me gusta” por parte de otros usuarios, y ningún reproche. Es más, en la entrevista, Iglesias afirma tener amigos policías y conocer a varios que trabajan con él, a lo que algunos usuarios responden con incredulidad y con comentarios como: “Amigos policías dice la rata, jajajajaja ya te gustaría”, “que trabajen como policías no significa que lo sean”, “policías son, otra cosa es que los podamos llamar compañeros” o “hay traidores que le lamen el culo”.

Insinuaciones complotistas

También recientemente se publicaron varias noticias sobre el envío de cartas amenazantes con balas a varios políticos. En una de estas, en la que aparece el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se publicaron diversos comentarios sugiriendo que se trataba de un montaje: “Se las ha mandado la que pintó la sede de Podemos… No saben qué hacer para rascar votos y crispar a la gente, son basura”. Otros usuarios van más allá, y justifican las amenazas de muerte: “quien siembra vientos, recoge tempestades”.

Otro comentario afirma que “la extrema derecha no existe”, y que no se cree “ni jarto de vino” las amenazas de muerte recibidas por estos políticos. “Y ahora nos tenemos que creer que a la Directora de la Guardia Civil, al mismísimo Ministro del Interior y al reciente ex Vicepresidente del Gobierno les han llegado varios cartuchos en una carta, y ningún escaner los ha detectado???? (…) la extrema izquierda ya ha demostrado demasiadas veces lo mentirosos, tramposos y los pocos escrúpulos que tienen a la hora de pelear por unas elecciones, como el falso ataque a la sede de Podemos de Murcia”.

Otro usuario del grupo de Facebook publicó un fragmento de la entrevista que realizó Antonio García Ferreras a Pablo Iglesias el pasado 28 de abril, en la que ambos debatían sobre la actitud de Podemos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Ferreras acusó a Iglesias de no mostrar un apoyo explícito a los funcionarios al no condenar rotundamente la violencia de las manifestaciones, o que no sentía “afecto o empatía” por los agentes, a lo que Iglesias respondía airado que siempre se había posicionado contra toda violencia, que trabaja con varios agentes que le transmiten su indignación por la campaña de acoso e insultos que recibe, y que en su partido también hay miembros de las FCSE. En la misma respuesta, Iglesias reprochaba al presentador de Al Rojo Vivo que la mayoría de medios de comunicación ocultaban y no condenaban las actuaciones irregulares de algunos agentes. Y añade: “Nuestra relación con todos los policías y guardias civiles con los que trabajamos es una relación de trabajo en equipo y muchas veces de cariño y de compromiso personal”.

Esta reciente publicación contiene, de nuevo, abundantes comentarios denigrantes hacia Iglesias: “Podemos es el enemigo amigo de nuestros enemigos. Fin”, “que hijo de la gran puta el rata”, “menudo gomazo” o “si la carrera política de este tío dependiera del voto de un policía policio o policie… hace mucho tiempo que estaría enderezando plátanos con el culo en uno de los pocos países comunistas que aún quedan en el mundo”. A estos comentarios infamantes le acompañan otros con imágenes de ratas o caricaturas denigrantes del candidato, y más improperios: “Menudo perro hijo de la gran puta. Y lo siento por los perros. Y por los hijos de puta”.

Estas no son las únicas publicaciones en las que se insulta a o denigra a miembros de Podemos. Todavía permanece una publicación sin más información que un enunciado contra el ex vicepresidente: “Empezó siendo El Chepas. Luego fue El del Moño. Ahora es el Ofendidito”. En otras publicaciones, varios usuarios también han añadido imágenes de ratas para referirse a Iglesias, acompañadas de más comentarios despectivos hacia él y su partido.

Otra publicación reciente en la que se enlazaba una noticia con las declaraciones de otro miembro de la lista de Unidad Podemos a la Comunidad de Madrid, Serigne Mbaye, del Sindicato de Manteros, contiene comentarios despectivos hacia su persona. La noticia reproduce declaraciones de Mbaye sobre las identificaciones por perfil étnico, denunciadas por diversas organizaciones de derechos humanos. Varios usuarios responden con frases como “me reconforta que no nos tenga aprecio el delincuente este”, “pues vuelve a tu país y solucionado”, “y encima es negro!”, “la garrapata esta junto con el millonario de Galapagar practicando la demagogia y victimismo en el ‘tolerante e inclusivo’ Lavapiés”, “lo triste es que haya imbéciles abducidos podemonguers que todavía voten a esta escoria humana”, “le visten de limpio y le dan un micro y se viene arriba el tío…” o “a mi si no lleva una mochila con birras que no se me acerque”.

Negación de la violencia de género

También la policía local y concejala de Podemos en Palma de Mallorca, Sonia Vivas, protagonizó recientemente otra publicación en la que se vertieron varios mensajes negando la violencia de género. Un usuario del grupo policial compartió la captura de pantalla de una publicación en la misma red social de la Policía Local de Palma en el que se afirmaba que “la violencia SÍ tiene género”, en relación a una campaña promovida por el Ministerio del Interior en la que se apuntan indicios de maltrato para que los agentes puedan evaluar supuestos casos que atienden. Varios usuarios arremeten contra la concejala, afirmando que la violencia no tiene género, hablando de violencia intrafamiliary uno de ellos publica una foto suya señalándola como miembro de Podemos y afirmando que “odia a los hombres”.

Sin embargo, algunos usuarios sí que responden a los comentarios denigrantes desmarcándose de estos y recordando que deben ser una institución neutral. En una publicación sobre la presencia de varios agentes en un conocido bar de encuentro de la ultraderecha en el barrio madrileño de Usera, uno de los participantes en el debate lamenta que “aquí si no comulgas con una sola opinión te acusan rápidamente de progre, podemita y cosas peores. Ir a ese bar de uniforme, un bar que hace apología del fascismo, es reprochable y a ojos de la sociedad no nos deja muy bien parados. Entiendo q mola ir, que nos tratan bien, que nos dan una botella de agua, etc… pero cuando estamos de uniforme somos o debemos ser imparciales a nivel político e identificar a la policía con la extrema derecha no creo q sea beneficioso. Podéis ir a donde os salga de los güevos pero como dice por ahí algun compañero, las apariencias en nuestra profesión son tan importantes como las actuaciones. Igual de reprochable sería acudir de uniforme a un bar donde se exhibieran símbolos nazis, Stalinistas o de otras dictaduras ya superadas”.

La denuncia de este tipo de comentarios, en un grupo creado en principio para ayudarse mutuamente entre funcionarios de las FCSE, surge de algunos de sus miembros, que han manifestado su preocupación por la normalización de este tipo de mensajes de odio entre supuestos miembros del Cuerpo y que los administradores del grupo toleran.

Más allá de la denuncia pública de estos hechos, los agentes con los que ha hablado La Marea manifiestan su inquietud ante la agresividad de algunos de estos mensajes, los escasos reproches ante estos y que “quien se sale de este pensamiento único es considerado un mal compañero y un traidor”.

Lamarea.com se ha puesto en contacto con el departamento de prensa del Cuerpo Nacional de Policía para saber si tenían conocimiento de la existencia de este foro y recabar su opinión sobre los comentarios allí vertados. De momento, no ha habido respuesta.

(Este artículo recoge los mensajes tal y como fueron publicados originalmente, incluyendo las faltas de ortografía).