Las preguntas que se quedan sin respuesta sobre las cargas en Madrid

Según el informe policial, se identificó a siete personas de extrema izquierda. Sin embargo, no se aclaran los motivos de la identificación.

Miquel Ramos y Dani Domínguez – 9 de julio 2021 – La Marea

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, tachó de “inaceptable” el dispositivo policial desplegado durante la manifestación organizada el pasado lunes en Madrid en repulsa por el presunto asesinato homófobo de Samuel en A Coruña. Desde Más Madrid hablaron de “desproporcionalidad”. Por el contrario, la ministra Portavoz, María Jesús Montero, que aseguró que el Gobierno “respalda la actuación policial”, añadió que la Delegación del Gobierno estudiaría si existió “desproporcionalidad” en las cargas.

La presencia de “varios grupos de ideología radical de extrema izquierda”

Sin embargo, cuatro días después de los sucesos que terminaron con varios periodistas golpeados y uno rociado con alguna sustancia irritante en los ojos, son muchas las preguntas que siguen sin respuesta. Este medio se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior, la Delegación del Gobierno y la Jefatura Superior de la Policía para tratar de encontrarlas.

El pasado martes, la Delegación del Gobierno en Madrid publicó un comunicado en el que, a través de 6 puntos, trataba de explicar lo acontecido ylamentaba que la concentración se viese “empañada” por los incidentes y anunciaba la investigación para dilucidar si hubo o no desproporcionalidad. 

Pero en ese comunicado, una frase llamaba la atención: “Previamente [a la concentración en la Puerta del Sol], la Policía había detectado la presencia de varios grupos de ideología radical de extrema izquierda. Siete de estas personas son identificadas en la zona”. Lamarea.com ha intentado conocer más información sobre este extremo. ¿De qué grupos se trataba? ¿Por qué se identificó a esas siete personas? ¿Protagonizaron algún incidente que requiriese que fuesen identificadas?

Y, además: ¿por qué sabía la policía que esas personas eran de extrema izquierda? ¿Se identificaron ellas como tal? ¿Tenían algún tipo de distintivo que permitiese identificarlas? ¿Monitoriza la policía a personas de ideología radical? 

Desde Delegación del Gobierno aseguran que los hechos explicados en el comunicado provienen del informe policial y que, por lo tanto, desconocen los motivos de las identificaciones, defendiendo en todo caso que los motivos no pueden ser ideológicos. En la Jefatura Superior de la Policía, por su parte, sostienen que no disponen de dicha información y remiten a la Delegación del Gobierno. Y, por el momento, esas preguntas continúan sin respuesta.

La delegada del Gobierno María de las Mercedes González Fernández no ha querido hacer ninguna valoración política de lo ocurrido.

Las cargas tras la concentración

“Hacia las 22:30 h, a la altura del metro de Argüelles, se produjeron más lanzamientos de objetos por parte de los participantes, quienes trataron de formar barricadas en la zona causando daños en el mobiliario urbano, lo que provocó la actuación de la policía utilizando la fuerza para disolver a este grupo”, recoge el comunicado de la Delegación del Gobierno. Una versión, la policial, puesta en duda por varios testigos presentes en el momento de las cargas: “No hubo provocaciones previas, solo gente cortando algunas calles gritando por el asesinato de Samuel”, explicaba el fotoperiodista Olmo Calvo a través de Twitter.

Lo corrobora el periodista Fermín Grodira en la misma red social: “Los primeros porrazos caen antes de que ninguna barricada fuese montada”. Tanto Calvo como Grodira denunciaron públicamente haber sido golpeados por los agentes.

Pero, ¿quién dio la orden para cargar? Unas cargas para las que se utilizaron furgones blindados que entraron a toda velocidad en una calle estrecha en la que se agolpaban unas pocas decenas de manifestantes. Esta fue la pregunta que este medio trasladó al Ministerio del Interior y que también se ha quedado sin respuesta. Desde Delegación del Gobierno defienden no tener ninguna responsabilidad en ese ámbito, y aseguran desconocer quién ordenó la carga. 

De la misma forma, tampoco hemos podido conocer qué tipo de sustancia irritante fue la que acabó en los ojos del fotoperiodista Edu León –y por la cual requirió atención del Samur– ni los motivos por los que la policía decidió usarla para dispersar la concentración.

Jupol señala al periodista Miquel Ramos por denunciar los abusos policiales en la manifestación por Samuel

Más de 70 localidades de toda España condenaron el asesinato homófobo de Samuel Luiz, de 24 años, en A Coruña. «Samuel, hermano, no estás solo», es una de las insignias que se han escuchado.

Las movilizaciones tenían el objetivo de mostrar un mensaje conjunto de repulsa hacia este crimen de odio. Prácticamente las plazas de todas las capitales de provincia se han llenado de miles de personas que han querido hacer pública su indignación.

En la ciudad en la que fue asesinado por ser gay, A Coruña, los manifestantes se reunieron en la plaza de María Pita, donde también han acudido rotos de dolor los amigos del joven asesinado, donde se trasladó apoyo a la familia.

La nota discordante la puso Madrid. Unas 3.000 personas, según la Delegación del Gobierno, han acudido a la Plaza Mayor con pancartas que rezaban mensajes como «cualquiera nosotros podría ser Samuel» o «Ya no os tenemos miedo», donde la Policía llevó a cabo hasta tres cargas.

Los enfrentamientos entre policías y manifestantes se produjeron en la zona de Argüelles, en el cruce de las calles Princesa y Alberto Aguilera. Los manifestantes avanzaron por la primera de las calles hasta el cruce de Princesa cantando varias consignas. Al llegar a Princesa, sobre las 22.30 horas, se encontraron con el despliegue policial.

Unas ocho unidades de Policía se desplegaron en la zona, donde los agentes rechazaron a golpes el avance de unos 500 manifestantes. Hacia las 23.00 horas la situación de tensión continuaba ya que los manifestantes no entendían por qué no podían marchar y los agentes se preparaban para una nueva carga.

Miquel Ramos y su denuncia

El periodista Miquel Ramos denunció en sus redes sociales la brutalidad con la que se mostró la Policía contra los manifestantes citando un vídeo en el que se veía como tres agentes cargaban sin control contra manifestantes. «¿Pero esto qué es?», se preguntaba Ramos.

El sindicato de Policía Jupol, cercano a la extrema derecha, atacó al periodista llamándolo intoxicador y añadiendo dos vídeos en los que no se justifican las cargas. «Se produjo por una alteración del orden público de grupos antisistema, los de siempre…», ponía en uno de ellos. En otro, indican que «cortaron el tráfico e intentaron hacer barricadas. En el anterior se aprecia también qué tipo de personas eran y qué intenciones tenían…».

Ante esto, Ramos no dudó en denunciar la situación: «Hay que ser cutre para señalar a un periodista desde una cuenta oficial de un sindicato policial y adjuntar dos vídeos que no avalan para nada su actuación. Si no sabéis mantener el orden público dedicaos a otra cosa y dejad de justificar lo injustificable. Y de señalar».

Archivan la denuncia a policías y mantienen la acusación a activistas heridos en un desahucio

La decisión judicial ignora, según el letrado de la defensa, el vídeo aportado a la causa, que muestra los hechos.

La Marea, 28 mayo 2021. Miquel Ramos

El juzgado de primera instancia nº 5 de Alcorcón (Madrid) ha archivado las denuncias de varios activistas por los golpes recibidos durante una carga policial posterior a la paralización del desahucio de una mujer y sus cuatro hijos en septiembre de 2019. No obstante, se mantiene la acusación contra tres personas que resultaron detenidas por haber, supuestamente, agredido a los agentes. 

Según las declaraciones de los agentes y de los cerrajeros que actuaron, a quienes los manifestantes identificaron como miembros de una empresa que se dedica a ejecutar desahucios, los activistas golpearon la furgoneta de estos y les impidieron el paso. Fue entonces cuando varios agentes de la Policía Nacional intercedieron y cargaron, lo que causó heridas a cinco personas y dos de ellas fueron detenidas. 

Vídeo en torno al desahucio

Esta decisión judicial ignora, según el letrado de la defensa, el vídeo aportado a la causa. Según consta en el recurso que ha presentado este abogado, “[en] el vídeo es tan evidente y objetivo lo que sucede que es difícil comprender el tenor del auto objeto del recurso”, y califica de “ciertamente sorprendente y frustrante” que el juzgado de instancia indique que la actuación de la Policía es proporcionada y en el ejercicio legítimo de su cargo, “además de anticipar el debate que debe quedar precluido al acto del juicio oral”. El letrado hace referencia a las lesiones de sus clientes, “de una claridad y brutalidad manifiesta”, para oponerse al archivo de la causa sobre las mismas.

La versión de los investigados es totalmente distinta, y se remonta a meses antes, cuando, según una de las activistas, varios de sus compañeros empezaron a recibir amenazas y coacciones por parte de varios miembros de una empresa de desahucios, tratando de intimidarlos. Según su denuncia, hombres corpulentos, con ropas negras y con actitud desafiante iban incluso a los domicilios de los miembros de los colectivos del barrio para advertirles que no se interpusieran ante los desahucios. 

Es por esto que, el día del desahucio fallido identificaron a varios de los supuestos “cerrajeros” como miembros de este grupo, explica una de las personas imputadas. “La Policía avisó a estos hombres y se retiran a una furgoneta que estaba enfrente de la convocatoria. Al pasar al lado de los manifestantes, empiezan a señalarles y a reírse de ellos antes de marcharse”, asegura. Los manifestantes, según su versión, les gritaron desde la distancia, ya que el dispositivo policial los separó desde el primer momento. 

Heridas por golpes

Según las personas investigadas, incluso se aportó a la causa un vídeo grabado desde dentro de dicha furgoneta donde se observa que los manifestantes están a cierta distancia. Aun así, los agentes, siempre de acuerdo con la versión de los manifestantes, empezaron a golpearles sin motivo alguno: “Uno de los policías propina un puñetazo en la cara a uno de los compañeros”, iniciando así la secuencia que recoge el vídeo, explica una de las personas heridas, que tuvo que ser atendida en el hospital por un golpe de porra en la cabeza que requirió siete grapas. 

Según el juez, el vídeo «no recoge el principio de los hechos que motivan la actuación policial, y en la que en todo caso se recoge cómo los agentes de la policía intentan que los manifestantes se retiren del lugar de los hechos”. 

Las dos personas detenidas durante los incidentes y una tercera son investigadas por un presunto delito de alteración del orden público, atentado agente de la autoridad y delito leve de lesiones. El abogado de la defensa ha presentado un recurso de apelación por vulneración de derechos fundamentales: “No existe prueba alguna de la comisión por mis representados de ilícito alguno; es más, de nuevo en los vídeos se acredita su nulo acometimiento frente a ningún agente, por lo que en este sentido sí debe decretarse el sobreseimiento libre de los mismos, por cuanto no existe ni prueba ni indicio alguno, puesto que el atestado redactado por los agentes es refutado de forma objetiva por los vídeos obrantes en la causa».